domingo, 26 de mayo de 2013

Alberto Garzón: "La democracia real sólo es posible si no estamos en el capitalismo"

Alberto Garzón: "Los partidos políticos están configurados de una forma muy antidemocrática y rígida en su funcionamiento interno"
Versión íntegra de la entrevista al diputado de Izquierda Unida publicada en el número 1 de la revista Cuadernos de eldiario.es, monográfico sobre la transición española (disponible aquí)
A sus 27 años, es el diputado más joven del Congreso y el tercer político más influyente en Twitter. Nos reunimos  con él para abordar su visión de la transición española, de la situación política actual y del papel que la izquierda puede jugar en el futuro. 
Pregunta: ¿Qué fue la transición española?
Alberto Garzón: La transición quedó reflejada en la Constitución del 78, en la que hay elementos positivos para la construcción de la democracia, que son los relacionados con la construcción del Estado de bienestar, conquistados por la presión de los trabajadores de la lucha antifranquista. Y por otro lado hay muchas cesiones consecuencia de la correlación de fuerzas existente.
¿Qué cesiones?
La transición consigue la legalización de partidos pero sin modificar el proceso de distribución de la renta, la riqueza o el poder. Es decir, las oligarquías del franquismo siguen siendo después las oligarquías de la democracia, incluso los títulos nobiliarios siguen teniendo la misma vigencia. Hay que entender que la transición no se hace por revolución, es una transición de una dictadura férrea que va mutando sin cambiar a las personas, que pasan de franquistas a demócratas en un día. Esto lleva a una amnesia y a un relato de la equidistancia que dice que es lo mismo luchar contra una dictadura que mantenerla.
Habla de una correlación de fuerzas, ¿cree que en este momento se podrían replantear algunas cuestiones de aquella transición?
Sí. El relato de la transición conseguida por hombres brillantes de Estado dispuestos a ceder espacios ideológicos en pos de la unidad común, se ha caído. Los que hemos nacido después del 78 no podemos interiorizar aquél relato. Las instituciones están en crisis no solo por cómo fue la transición, sino también por la crisis económica actual que pone en entredicho las políticas económicas que se han aplicado recientemente y las instituciones relacionadas con el sistema político, la Casa Real o el sistema judicial.
¿Considera necesaria la monarquía?
Soy republicano por convicción democrática, defiendo un sistema en el que todas las personas sean iguales ante la ley independientemente de la familia de la que procedan. Eso por un lado. En segundo lugar, el Rey es un instrumento utilizado para fortalecer ese relato de la transición al que me he referido. Jugó un papel para mediar para construir esa democracia de baja intensidad que hemos tenido desde entonces. Esto no significa que tenga que seguir. Creo que no se le debe nada al en términos políticos. Hay que hablar de cómo nos organizamos como sociedad, de qué sistema nos dotamos y en ese sistema político, a mi modo de verlo, no cabe ningún modelo que no sea completamente democrático.
Se está hablando de la necesidad de superar la Transición. Mientras algunos sectores lo plantean como un simple relevo generacional, otros ven la necesidad de abordar realmente el cambio de un modelo ahora hegemónico en el que solo hay espacio, como diría Ignacio Ramonet, para el pensamiento único o dominante.
El cambio generacional o de caras puede ser algo que tiene que ver más con la comunicación o el marketing político. Lo que hay que cambiar son las instituciones. Eso implica que hay que cambiar la forma en que nos dotamos de reglas. Se necesita una nueva Constitución que pueda reflejar una ruptura con instituciones ya caducas. Se necesita concebir la política de otra forma distinta, que se aproxime de verdad a fenómenos como la corrupción, la organización de la economía y los servicios públicos. Esto requiere un cambio de reglas. Por mucho que cambien las caras, si no cambian las instituciones sigues jugando en el mismo tablero de ajedrez, con las mismas reglas.
¿De qué modo habría que modificar esas reglas?
Creo que lo que hay que concebir es que la democracia sólo es posible si no estamos en el capitalismo. Estamos en una democracia de mercado en la que el que tiene más dinero es el que más manda. Si los recursos económicos no son gestionados por toda la sociedad, nos encontramos con que hay una minoría que tiene una capacidad democrática de toma de decisiones mucho mayor que el resto.
Si hubiera una democracia real, económica, nuestra capacidad de acción iría mucho más allá que un voto cada cuatro años. Decidiríamos qué hacemos con los recursos económicos, a qué los destinamos. Sería por tanto deseable una Constitución en ese sentido, que garantice una democracia económica, porque si no, ocurre lo que pasa en la actualidad, que el propio gobierno se disocia del poder. Llegas al gobierno y te das cuenta de que careces de instrumentos y capacidad de acción. Le ocurrió a Zapatero: Sin banca pública, sin capacidad fiscal, sin grandes empresas públicas, lo que le queda es pedirle a Botín y al Santander que se comporten bien. Estamos en una democracia representativa casi pura y es preciso girar hacia otro lado del péndulo para avanzar hacia una democracia participativa.
¿Qué debe hacer la izquierda para impulsar ese giro?
Necesita recordar que en el pasado tuvo que hacer muchas cesiones que no son comprendidas por los más jóvenes. Y al hacer aquellas cesiones se desprendió de símbolos identatarios, lo que contribuyó a que su base social se disgregara. Construir una base social implica dotar de una identidad a un proyecto. Ahora tenemos una democracia donde los partidos políticos tienen un papel nuclear, están configurados de una forma muy antidemocrática y rígida en su funcionamiento interno, con procesos de promoción muy poco meritocráticos. Esto ha facilitado que los partidos tengan unas oligarquías cooptadas por el poder económico en los casos en los que ha habido una gestión institucional, sobre todo  PP y Psoe. Esas oligarquías no están dispuestas a pactar en términos de programas o ideas. Por eso la unión de los partidos es muy difícil.
¿La unión de la izquierda?
Sí. Cuando se dice ‘vamos a unir a la izquierda’, esto es extraordinariamente complicado por el modo en que están configurados los partidos. Sin embargo, es mucho más factible reagrupar las bases sociales de esos partidos, con inquietudes similares. Porque, por ejemplo, la base social del Psoe tiene una intersección ideológica muy amplia con Izquierda Unida y con otros partidos de izquierdas. Es por ahí por donde hay que avanzar.
No es casualidad que en sitios como América Latina los procesos de transformación que han ido a la raíz del problema los hayan llevado a cabo movimientos nuevos que han aglutinado muchos sectores antiguos. Por ahí tienen que ir las directrices: un proyecto político y económico que dé respuesta a los problemas de la ciudadanía, que construya una democracia y que intente centrarse en las ideas y en el programa y no en las cuestiones identitarias de cada partido, porque ahí sí que va a haber obstáculos.
¿Considera que Izquierda Unida está dispuesta a esto?
Izquierda Unida es un conglomerado enorme de diferentes tendencias enfrentadas en gran medida entre sí, no tiene una voz propia a nivel de este tipo de proyectos, sino que hay muchas tendencias internas y este problema no se ha afrontado de forma directa hasta ahora. Por tanto no existe una respuesta. Los hechos demuestran que en gran medida sí. Galicia es un ejemplo: se ha demostrado que hay un proyecto nuevo que no es solo un aglutinamiento de siglas sino que debajo hay una base social que se siente partícipe. Cuando sumamos, por ejemplo, Esquerda Unida con Anova el resultado se multiplica porque se trata de un proceso de integración y no solo de una alianza táctica. Esto la ciudadanía lo percibe. Hay otros ejemplos que demuestran que se camina mucho más lento, donde hay bases sociales prácticamente idénticas que están votando a partidos totalmente distintos, donde se origina una situación que parece propia de [la película] “La vida de Brian”.
Creo que IU debe replicar y mejorar el fenómeno de Galicia. Muchos estamos por esa línea, pero es verdad que no todos. Es un proceso lento, difícil, pero juega a nuestro favor el empuje de la sociedad. Ahora mismo la organización es lenta en comparación a cómo reacciona la sociedad más espontánea en término sociales, como la PAH, el 15m y otros movimientos que van dos pasos por delante de la posición oficial de IU. La propia sociedad está empujando más y esto puede facilitar el cambio en IU. Pero no sabemos si será tarde o si antes la frustración de la ciudadanía se canalizará de otra forma antes de entender de que IU es un instrumento útil.
La gente necesita un instrumento: O Izquierda Unida se convierte en ese instrumento, o si no, la gente buscará otro. Por eso IU tiene que mostrarse atractivo, demostrar que puede aglutinar a la gente a través de un proceso de refundación como el que se planteó en el pasado, en el que se dijo: si organizamos una asamblea y viene mucha gente y queremos constituir y disolver IU en una sigla distinta, lo importante es aglutinar a la gente en torno a un proyecto y no la bandera que llevamos. No funcionó entonces pero ahora estamos en un contexto completamente diferente en el que se podría avanzar en esa dirección.
La gente necesita un instrumento: O Izquierda Unida se convierte en ese instrumento, o si no, la gente buscará otro


Es decir, ¿habría que contar con los movimientos sociales? 
Sí, a eso me refiero. Las encuestas reflejan un alto nivel de aceptación de las pensiones y la sanidad públicas o de la dación en pago retroactiva superior siempre al 70%, pero sin embargo el Parlamento vota siempre en dirección contraria. La voluntad de la ciudadanía se pierde en ese camino. Hay trampa. Se define la voluntad de la gente solo a través del resultado electoral que obliga a concentrar toda tu ideología en un voto.
Un proceso constituyente implica reunir a la ciudadanía para que debata lo que hay que consolidar y reformar, y eso no se puede hacer solo con los partidos tradicionales. Por ejemplo, Izquierda Unida, que se define actualmente como partido y movimiento social, tiene que seguir perdiendo parte de partido y ganando parte de movimiento social para establecer mayor horizontalidad. Todo esto es un proceso. Si se aborda, se verá que mucha gente que votó al PP en determinados momentos va a defender la sanidad pública, por ejemplo. Hay que romper por tanto esa mediación rígida de los partidos y es fundamental que movimientos sociales como el 15M o la PAH participen en ese proceso.
¿Este proceso es posible dentro de la Unión Europea?
El proceso de construcción de la Unión Europea siempre estuvo dirigido por intereses nacionales, sobre todo de Alemania y Francia. Y en él se produce una ruptura cuando Alemania se reunifica: se convierte entonces en el motor fundamental de de la Unión Europea que impone sus condiciones, su tablero, sus reglas. Una de ellas es el Banco Central Europeo, que se constituye a imagen y semejanza del Banco Central Alemán, que marca la forma de construcción de la UE. Y no es casualidad que se flexibilicen los movimientos de capitales, que se construya esa unión financiera al margen de una unión política y fiscal.
Es una construcción ideológica pero no democrática que responde muy bien a lo que decía Hayek, el ultraliberal, y es que la economía debe estar alejada de la ciudadanía, que no debe ser debatida democráticamente. El Banco Central Europeo es el mejor ejemplo. Se divide a la población en dos: tecnócratas que dicen saber lo que quiere el resto del mundo y que se presentan a sí mismos como neutrales, y la otra parte que se supone que somos los que tenemos impulsos irracionales como la voluntad de redistribuir la riqueza, la renta, etc. Decía Hayek que lo que se hace para cortocircuitar esos deseos democráticos de la ciudadanía sobre la economía es construir instituciones supranacionales que eviten que la gente pueda decidir sobre estos temas. La construcción de la Unión Europea responde a esa construcción elitista y antidemocrática.
Si hablamos de esta UE no cabe ningún tipo de alternativa. Esto es algo que el PSOE no ha comprendido porque otorga legitimidad a estas instituciones. Si aceptas ese marco de libertad de movimiento, ese marco antidemocrático, no cabe un proyecto alternativo. Ahora bien, en términos teóricos sería ideal construir una UE distinta, democratizar el BCE, impulsar una unión política y fiscal. Pero no es probable que esto ocurra porque la correlación de fuerzas actual no va en esa dirección. Entonces, ¿qué sería lo mejor? Que esa articulación de alternativas se haga en la periferia de Europa, entre Grecia, Portugal, España e Italia fundamentalmente, que compartiendo su papel dependiente de un centro europeo puedan convertirse en un punto fuerte para negociar, casi forzando a las instituciones supranacionales a una modificación. Es decir, una especie de lucha de clases a nivel estatal que diga: “o esto se cambia o hacemos implosionar la UE”. No podemos ir hacia una autarquía pero tampoco terminar absorbidos por instituciones antidemocráticas que conducen a un modelo injusto y antisocial y que abren la puerta al fascismo. Es más posible un marco en la periferia de la UE y para ello hace falta una correlación de fuerzas a nivel interno nacional.
Los sindicatos jugaron un papel importante en la Transición. ¿Cómo ve su situación actual?
Los sindicatos tuvieron la capacidad de aglutinar la frustración de la ciudadanía. Pero dependen del modelo productivo. Ahora las industrias grandes casi no existen. En Andalucía es muy difícil encontrar empresas de más de cien trabajadores. Ha habido decenas de reformas laborales, todas ellas encaminadas a flexibilizar, y ello ha reducido la capacidad de afiliación de la gente. En sectores jóvenes, como el mío, es muy difícil afiliarse a un sindicato. Primero, porque la tasa de desempleo es enorme. Y segundo, porque quienes trabajan lo hacen en sectores muy precarios, como el sector servicios. Es fácil que te despidan solo por afiliarte y ya casi está amparado por las leyes en la práctica.
Por eso hay sectores que ya no se referencian en los sindicatos como forma de lucha, sino en otras luchas más transversales. Los sindicatos o entienden la nueva realidad o se pueden convertir en una fuerza conservadora que defienda solo unos espacios privilegiados en el seno de la empresa y que estén desconectados del resto de la sociedad. No están preparados para un escenario de seis millones de parados. El sindicato tiene fuerza en un contexto donde se alcanza casi el pleno empleo. El principal objetivo de la reforma laboral es atacar a los sindicatos. Pero como fórmula de lucha no pueden ser considerados el único modo y ni siquiera el mejor o el más organizado. Sería un error seguir pensando en términos de “mi lucha está en el partido y mi referente es el sindicato”. Esos términos clásicos no se dan porque la realidad ha cambiado.
Fuente: eldiario.es

Europeas 2014: un nuevo Frente Popular. (Artículo de Yolanda Díaz, Jorge García Castaño y Hugo Martínez Abarca)

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Hasta hace dos años cualquier persona que observara a nuestro pueblo se preguntaba por qué no estaba en la calle protestando. Casi habíamos llegado a los cinco millones de personas en paro y el gobierno del PSOE ya llevaba un año de shock neoliberal (recortes sociales, reforma laboral regresiva, retraso de la jubilación…) como expresión del secuestro de la soberanía popular entregada a los poderes financieros y políticos internacionales. El 15 de mayo de 2011 empezó a producirse una respuesta popular que en estos dos años ha cuajado en múltiples expresiones de profunda repolitización y, sobre todo, de denuncia de la apropiación ilegítima del poder por unas élites económicas y políticas cuando el poder sólo lo ejerce legítimamente el pueblo.
No es cierto, como nos dicen desde el poder, que en la sociedad esté triunfando la antipolítica. Ese lamento es el equivalente al cínico “todos son iguales” que usan los corruptos para difuminar sus responsabilidades. Lo que está sucediendo en nuestras ciudades y pueblos es precisamente lo contrario, una profunda repolitización, la implicación en los asuntos colectivos de miles y miles de ciudadanos y ciudadanas que se niegan a ejercer de súbditos. Es este proceso de repolitización el que está construyendo un nuevo bloque social y el que abre la posibilidad de que se convierta en hegemónico.
Lo que está en caída libre no es la política sino unas concretas instituciones políticas que han secuestrado la política para exprimir al pueblo a beneficio de unas élites felonas. No son sólo las encuestas las que evidencian que ya nadie siente como propias las instituciones que nos han traído hasta aquí. La podredumbre alcanza a todas las instituciones vertebradoras del actual régimen empezando su vértice, la Casa Real, continuando por el partido en el gobierno, el PP, el Poder Judicial,… Junto a las instituciones españolas, la Unión Europea se ha revelado como lo que siempre se denunció desde la izquierda: un actor no democrático que usa un ideal más o menos internacionalista para arrebatar soberanía a los pueblos entregándosela al capital internacional, nunca construyendo una nueva soberanía popular europea. Mientras en las encuestas las instituciones percibidas como instituciones del régimen son brutalmente rechazadas, vemos como las formas populares de protesta y propuesta gozan de un inmenso apoyo: incluso ante la criminalización más grotesca por parte de gobernantes y medios de comunicación afines, los movimientos sociales y sus instrumentos de acción gozan de un apoyo que nunca baja del 70%. No hay antipolítica, sino rechazo a la vieja política y necesidad de alternativa política. Es una gran repolitización.
(2)
No hay solución a la crisis que no pase por el impago de la deuda ilegítima y la renegociación de buena parte del resto de la deuda. Ello resulta imposible con gobiernos e instituciones títeres como los que tenemos y que nos condenan a los pueblos del sur de Europa a una crisis sin fin, imponiéndonos como medicina lo que no es más que un instrumento de dominación y de perpetuación de la crisis. Su plan para el sur de Europa es convertirnos en países en vías de subdesarrollo que sean funcionales al capital de la metrópoli como lo era América Latina hasta que salió de su crisis de la deuda con profundos cambios políticos, recuperación de la soberanía popular y, en lógica correspondencia, puesta de la economía al servicio de sus pueblos (todo ello, por cierto, estableciendo lazos y construyendo instituciones entre los pueblos americanos mucho más solidarios, fraternales y legítimos que el yugo en el que se ha convertido esta Unión Europea).
La crisis económica va intensamente ligada a un aparato político-institucional que puso el país al servicio del capital. No hay solución a la crisis económica que no pase por una solución a la crisis de régimen político y desde la izquierda ello sólo puede pasar por un proceso constituyente que dé la voz al pueblo, para que conquiste el control sobre los espacios políticos, incluida la economía. Eso es la democracia; eso es el socialismo.
Leíamos hace poco en un artículo de uno de los grandes referentes de nuestra izquierda, como es Agustín Moreno, la propuesta de intentar convertir las próximas elecciones europeas (2014) en un 12 de abril de 1931, cuando un vuelco en unas elecciones municipales fueron el empujón definitivo a un régimen putrefacto y antidemocrático que estaba en descomposición y comprobó también en las urnas que no gozaba de apoyo popular. Los paralelismos con las próximas europeas son claros y la relevancia de la cita aumenta si, además, tenemos en cuenta que será el inicio de un ciclo electoral en el que habrá elecciones generales, municipales y, en buena parte del Estado, autonómicas.
El reto electoral de las europeas es en primer lugar para las organizaciones políticas, para todas las que se opongan a este régimen del saqueo, pero muy especialmente a la que por su tamaño, Izquierda Unida, más tiene que arriesgar y más generosa le toca ser para no conformarse con importantes subidas electorales sino apostar por transformar la sociedad ahora que, como nunca, no sólo es posible sino que es radicalmente urgente. Para ello deberíamos interpelar con la altura de miras que la Historia demanda a movimientos sociales, partidos, plataformas, sindicatos, mareas y cuanto actor político, social o cultural sea posible para intentar elaborar candidaturas conjuntas que claramente se dirijan a cambios profundos, un polo democrático que no sólo recupere lo que nos están robando sino que construya un nuevo país y una nueva Europa dado que la vuelta a la situación de supuesta opulencia que nos trajo a la crisis no sólo no es deseable (entre otras razones porque encerraba la semilla de la crisis) sino que es imposible.
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Ello exige también altura de miras y sentido de la responsabilidad histórica por parte de esos movimientos, partidos, plataformas… Toca distinguir entre lo importante y lo anecdótico. Seguro que hay dificultades y diferencias que hagan difícil la confluencia pero lo importante, lo urgente, es poner en marcha una opción de cambio profundo con posibilidades reales de alternativa a un bipartidismo en feliz caída libre. Apelamos a la memoria de un país en el que incluso hubo ministras anarquistas porque entendieron que la Historia exigía apartar las diferencias menores para combatir al fascismo. Hoy felizmente no padecemos bombardeos fascistas, pero sí estamos ante un reto histórico de construir democracia frente al saqueo de unas élites, frente al fascismo del siglo XXI.
Con más de seis millones de parados y sin que el poder ofrezca siquiera promesas mentirosas de que bajará el paro; con una corrupción muy generalizada y puesta al servicio del saqueo económico; con un desmontaje de todos nuestros derechos sociales y democráticos… no tendríamos perdón si no ponemos toda nuestra generosidad e inteligencia para construir colectivamente un polo democrático que permita desde el próximo proceso electoral acabar con la podredumbre y el saqueo. En 2014 la elección debe ser clara: pueblo o élites. Está en nuestra mano.

(1) Yolanda Díaz es coordinadora nacional de Esquerda Unida y diputada de AGE en el Parlamento Gallego.

(2) Jorge García Castaño es concejal de IU en el Ayuntamiento de Madrid.
(3) Hugo Martínez Abarca es miembro del Consejo Político Federal de IU.

Fuente: lamarea.com

Willy Meyer en el programa 'Europa 2013'


Eddy Sánchez (IU): "No hay salida social a la crisis en torno al bipartidismo"

"Hemos hecho un llamamiento a la convergencia política y social de todos los sectores sociales que sufrimos la crisis, para construir una alternativa de cambio en Madrid", afirma el coordinador general de IUCM.
Sobre su elección hace cinco meses con el 49% de los votos en contra y la futura confección de las listas y candidaturas, sostiene: "Yo apuesto por superar todo tipo de división. Pero para ese momento queda mucho. Ahora la prioridad es la sociedad, las movilizaciones y la construcción de alternativas a cada conflicto".
El coordinador general de IU-CM, Eddy Sánchez
Hace medio año sustituyó a Gregorio Gordo en el cargo de coordinador general de Izquierda Unida de Madrid. Eddy Sánchez analiza en esta entrevista las buenas perspectivas electorales que dan las encuestas a su formación.
Los resultados son realmente para que estén contentos pero, ¿qué valor le dan a unas encuestas hechas casi a dos años vista de las elecciones municipales y autonómicas?
Las encuestas son una foto fija, y esa foto nos dice que el cambio en Madrid es posible, que el PP en Madrid ha perdido la mayoría. Los madrileños y las madrileñas no queremos que se nos gobierne a golpe de recortes y eso ha provocado una movilización social cada vez más vertebrada, más unitaria, y esas movilizaciones son las que están acabando con 25 años de mayoría del PP en Madrid. Ahora es el momento de construir una alternativa que haga que lo que hoy es mayoría en la calle sea mayoría en las urnas en 2015, objetivo para el cual IU Madrid ha hecho un llamamiento a la convergencia política y social de todos los sectores sociales que sufrimos la crisis, para construir una alternativa de cambio en Madrid.
La notable subida que otorga el sondeo a IU tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad, ¿se debe a méritos propios o más al deterioro social y económico y al malestar que ha propiciado el PP en Madrid?
IU no depende de la crisis de otros. IU es la organización política que más se parece a la sociedad que quiere un cambio en Madrid. Dentro de ella conviven tradiciones que vienen del movimiento obrero, de los nuevos movimientos sociales así como sectores de profesionales, autónomos o de la pequeña empresa. El debate político está entre los sectores que han creado la crisis y los sectores que estamos sufriendo la crisis, e IU está nítidamente del lado de los sectores que sufren una crisis que no han creado. Esta crisis se puede llevar por delante a los partidos que no han sabido entender que lo importante es rescatar a las personas, no a los bancos. Por último, y muy importante, en IU está emergiendo una nueva generación de militantes que venimos de una realidad vital marcada por la precariedad laboral, lo que nos permite entender mejor a una sociedad marcada por una juventud preparada para una realidad tecnológica propia del siglo XXI pero que sufrimos un marco de relaciones laborales del siglo XIX.
¿Y no tiene algo que ver también con el estancamiento y el deterioro de imagen del PSOE?
Bueno, ambos partidos mayoritarios decidieron apostar por políticas de ajuste y esto les está pasando factura. Hay un sector desilusionado con el PSOE que antes les veía como garantes de políticas sociales. Ahora ese sector sabe que votar a IU tiene valor doble porque evita el triunfo del PP y a la vez garantiza esas políticas sociales, como se ha visto en Andalucía.
 

¿Por qué cree que los socialistas no acaban de remontar en Madrid?
El 12 de mayo de 2010 Zapatero impuso el primer programa de ajuste. Ahora tenemos en España más de 6 millones de desempleados y 80 desahucios diarios en Madrid. La sociedad, cada vez más, entiende que no hay salida social a la crisis en torno al bipartidismo.
Si, como apunta la encuesta, hay posibilidad de un pacto de izquierdas ¿qué exigirá IU?
Para IU, lo primero en estos momentos es defender una agenda social más que hablar de una agenda electoral. IU defiende un programa de rescate ciudadano que dé por terminado esta etapa marcada por unos planes de ajuste que persiguen el rescate de la banca y de las grandes empresas, no el de las personas. Para que esto sea posible es necesaria la convergencia de todos los sectores que estamos sufriendo la crisis y que entendemos que los recortes y las reformas laborales no son el camino. En concreto, IU llama a la convergencia de todos los sectores en torno a defender un programa de rescate ciudadano de cinco puntos: defender el derecho al trabajo no precario, defensa de los servicios públicos, garantizar el derecho a la vivienda en tiempos de crisis, la banca pública y llevar a cabo una reforma fiscal para tener impuestos justos para crear empleo y servicios públicos de calidad, y la democracia participativa. IU es consciente del momento histórico y por eso trabaja en impulsar un bloque social unitario en dos objetivos: echar al PP y revertir las privatizaciones, las reformas laborales y el artículo 135.3 de la Constitución [que impone un límite a la deuda], para ser hoy mayoría en las calles para luego acabar con las políticas de derechas en las urnas en 2015.
Una victoria en el Ayuntamiento de los partidos de la izquierda parece más factible que en la propia Comunidad de Madrid ¿a qué cree que obedece?
Las encuestas para la Comunidad y la del Ayuntamiento dan unos resultados similares. Lo más importante es que indican que el PP pierde la mayoría y que el cambio es posible. Para IU Madrid, lo prioritario ahora es construir alternativas unitarias entre la izquierda transformadora, el movimiento sindical y los movimientos sociales para consolidar una agenda de movilizaciones compartidas para desde ahí construir una alternativa de cambio para Madrid, y por último, presentar unas listas que representen a ese sociedad que demanda una salida social y democrática a la crisis.
¿Botella o Cifuentes? ...o ¿Aguirre?
Esos tres nombres son garantía de perdida de derechos y de más recortes. Madrid necesita un cambio no el continuismo.
UPyD sube también notablemente, al menos en lo que se refiere a las autonómicas, y ya han dicho que apoyarán a la lista más votada.  Eso significaría que Ignacio González, si es el candidato, podría mantenerse en el Gobierno regional...
La irrupción de IU evitará cualquier escenario de continuismo en Madrid, bien sea con el PP o con UPyD. Lo importante es ser claros, y UPyD ya empieza a serlo; ese partido junto a la CEOE está de acuerdo con un contrato único que abarate más el despido, y eso es estar con los recortes no con una alternativa basada en más derechos. Más que apoyar a la lista más votada, UPyD en ocasiones parece decir que apoyaría la lista más continuista con lo que ahora tenemos. IU Madrid está por el cambio.
Teniendo en cuenta los resultados de la última Asamblea regional de IU en la  que usted ganó por un ajustado 51% de los votos, ¿cree que su posible candidatura a la Comunidad suscitará división?
En estos momentos IU Madrid está en uno de sus mejores momentos, tanto por la implicación de las asambleas de base, por la iniciativa política como por el grado de implicación en las movilizaciones y en las alternativas que estamos dando. A cinco meses de la Asamblea regional IU Madrid está mejor.
Entonces, ¿habrá listas electorales de integración?
Yo apuesto por superar todo tipo de división y conflictos. Pero para ese momento queda mucho. Ahora la prioridad es la sociedad, las movilizaciones y la construcción de alternativas a cada conflicto.
Fuente: eldiario.es

Cayo Lara: “La protesta es importante, pero aspiramos a cambiar el BOE”

IU se sitúa en escenarios que le obligan a compaginar la protesta y un perfil de gobierno


Las encuestas y el desgaste del bipartidismo sitúan a IU en escenarios electorales que obligan a la formación a buscar una fórmula para compaginar la protesta y un perfil de gobierno.Cayo Lara (Argamasilla de Alba, Ciudad Real, 1952), coordinador general desde 2008, cree que la situación les llevará a tener un “grado de responsabilidad mucho más alto”.
Pregunta. ¿Quieren captar a los votantes del PSOE?
Respuesta. El voto no es de ningún partido. El voto es de los ciudadanos. Tu voto es tuyo.
P. Pero, en este momento, ¿qué se plantea IU?
R. Hay mucha gente que se ha sentido defraudada por el bipartidismo y por un PSOE que, especialmente en política económica, ha dejado mucho que desear. Por esa frustración está reclamando una serie de derechos sociales y laborales violados por el último Gobierno de Zapatero.
P. ¿Puede poner un ejemplo?
R. La reforma laboral, donde la base social y sindical del propio PSOE estaba en la calle en la huelga. O lamodificación del artículo 135 de la Constitución [que pone un corsé al gasto público]. Una parte importante de ese electorado está descubriendo una alternativa en IU. Ayer no se lo planteaban, y hoy sí se lo están pensando.
P. ¿Se puede ir contra el sistema y asumir responsabilidades de Gobierno?
R. IU ha sido una fuerza política de protesta, de pancarta. Defendemos la lucha social en la calle, estamos en las manifestaciones, en las huelgas, y estamos con las mareas. Formamos parte de esos movimientos.
P. Pero también están en las instituciones.
R. Porque entendemos que las leyes no se cambian solo en la protesta y en la calle. La protesta es importante, pero las leyes se cambian en el BOE. Por eso estamos en política, porque aspiramos a cambiar el BOE, a ponerlo al servicio de la mayoría social y de la clase trabajadora y no únicamente al servicio del poder financiero.
P. ¿Es compatible?
R. Es perfectamente compatible. Pero hay que tener coherencia. No se puede hacer en la institución, pudiendo hacerlo, lo contrario de lo estabas reivindicando en la calle: se llama engañar al electorado.
P. IU ha estado en el reparto de cuotas con PSOE y PP.
R. El carácter democrático de IU está a prueba de bombas. En la proporción en que ha estado IU en las instituciones, en cuanto a los casos de corrupción, no hay color en comparación con los grandes partidos.
No hablamos de pactos con siglas, pero desde luego hay que gobernar el país
P. ¿Qué buscan con las querellas del caso Bárcenas?
R. Aquí la justicia se la juega, Lo que nosotros deseamos es que aflore a la luz si a cambio de esos donativos al PP por parte de empresas se hicieron comisiones determinadas. Porque si ha sido así, habría competido deslealmente y además podría haber ganado elecciones con fondos ilegales.
P. ¿Qué esperan del procedimiento judicial?
R. Que el juez despache con agilidad esta situación y que los responsables paguen.
Confiamos en que el juez Pablo Ruz, que en septiembre puede dejar la plaza porque no la tiene en propiedad, cuando menos pueda colaborar con el nuevo juez. Hay una estrategia de cambiar jueces para dilatar los procesos y que todo quede en agua de borrajas como el caso Naseiro.
P. IU exigió aclarar el criterio de retribución de cargos del PP. ¿Cuál es el suyo?
R. Somos partidarios de un trabajo único y un salario único. Tenemos un cargo público y hay que tener un salario digno para vivir y punto.
P. Y usted, ¿qué hace?
R. Paso un tercio del salario neto [4.500 euros] que recibo de la Administración del Estado a la organización.
P. ¿Cobra como coordinador general?
R. No. Cada diputado pasa una cantidad al partido también para financiar a la organización.
P. ¿Descartan llegar a un acuerdo sobre la ley de Transparencia?
R. El Gobierno, más que un pacto por la transparencia, quiere translucidez. Yo creo que no va a haber posibilidades de acuerdo.
P. ¿Qué margen tienen hoy para frenar los desahucios?
R. El decreto antidesahucios de Andalucía ha cambiado el miedo por derecho. Se debería trasladar al conjunto de comunidades autónomas.
P. ¿Cuáles son sus propuestas contra la crisis?
R. Queremos llegar a la media de la UE en presión fiscal, estamos 11 puntos por debajo: 80.000 millones de euros.
P. ¿Subir impuestos?
R. No queremos subir el IVA, al contrario; no queremos subir el IRPF, pero no es de justicia que los beneficios del capital están pagando hoy menos impuestos que en toda la historia de la democracia. Otra medida consiste en combatir de manera directa el fraude fiscal. Podríamos irnos al 12% de paro y habría recursos para combatir el déficit, apoyar a las pymes y crear empleo y generar riqueza.
Intentan dilatar el 'caso Bárcenas' para que quede como el de Naseiro
P. ¿De verdad son propuestas viables a corto plazo?
R. En tres años pueden recaudarse 60.000 millones en la lucha contra el fraude y en la reforma fiscal progresiva. Incrementar en cinco puntos el impuesto de sociedades a las empresas que tengan una base imponible de más de un millón de euros, hasta el 35%. Y con esa reforma se incorporarían 13.500 millones a Hacienda.
P. ¿Cuál es su relación con la federación extremeña, que apoya indirectamente a Monago (PP)?
R. La federación de Extremadura tomó una decisión que no estaba concorde con nuestra Asamblea. Yo no he vuelto a participar allí en ningún acto, porque se faltó a la palabra dada.
P. La federación de Madrid tiene una deuda. Ha habido acusaciones de fraude.
R. Madrid arrastra una deuda importante. Pero una deuda no es ningún fraude. Del 1,2 millones de deuda con Hacienda, aproximadamente la mitad son de intereses y sanciones. Ojalá no se hubiera producido, pero hay que pagar hasta el último euro.
P. ¿Hay democracia interna en su organización?
R. Hay una democracia interna inmensa.
P. ¿Qué le parecen las elecciones primarias?
R. Están contempladas en los estatutos si lo pide el 25% de la organización.
P. ¿Y las listas abiertas?
R. Yo soy de los que piensan que el acta no puede ser del diputado. Y lo que se presenta como la idea de diputado más cercano al distrito esconde a veces situaciones antidemocráticas.
P. ¿Qué previsiones tiene para las europeas?
R. Vamos a tener un crecimiento importante, pero lo que queremos ahora es ahormar la propuesta política, porque no se está construyendo una Europa social sino una Europa del capital.
P. ¿Pactarían con el PSOE?
R. No hablamos de pactos con siglas. Después de las elecciones serán la correlación de fuerzas y los ciudadanos los que digan cómo y con quién formar los Gobiernos. Porque, desde luego, el país hay que gobernarlo.
P. ¿Se ve como candidato en las próximas generales?
R. No hemos abierto ese debate. Todos somos candidatables en nuestra organización, en la dirección actual. Serán los programas y los tiempos los que marquen el papel de cada uno.
Fuente: elpais.com

Concha Caballero: "La reforma Wert se apoya en mentiras contra la educación pública".

Wert o desprestigia cuanto puedas

Tenemos el mayor índice de escolarización infantil del mundo

El ministro Wert no consiguió su nombramiento por su papel de contertulio sino por colaboraciones con la FAES de Jose María Aznar donde ya proponía un cambio total en el modelo educativo, se lamentaba de la abundancia de becas universitarias y manifestaba su preocupación por la escasa religiosidad de la sociedad española, especialmente los jóvenes. Con esos magníficos avales le encomendaron la tarea de reformar, cristianizar y españolizar el sistema educativo aprovechando que la crisis es una oportunidad única para cambiar las reglas de juego sociales.
Sin embargo, esta tarea no se hubiera podido culminar si desde hace años, la derecha política española y todos los think tank que las envuelven, no hubiesen conseguido desprestigiar la escuela pública, sus resultados y caricaturizar sus problemas.
Mutilaron y manipularon informes como el PISA o el de la OCDE para presentar la cara más oscura de la enseñanza española. Ocultaron celosamente todos sus éxitos y consiguieron que la palabra educación se impregnara del concepto de fracaso, error y conflicto.
El sistema educativo español, con todos sus defectos, es actualmente uno de los primeros del mundo en equidad y uno de los más potentes en facilitar la movilidad social
La enseñanza en España necesita cambios en profundidad, sin duda. Especialmente la educación secundaria necesita encontrar nuevos caminos y mejoras, pero no todo lo existente ni los valores del modelo actual están caducos y fracasados, sino más bien faltos de desarrollo y de aplicación.
Para sacudirnos tanto prejuicio y mentira, nada mejor que ver la evolución de la enseñanza española. Según afirman los estudios de la OCDE el punto de partida de la educación en España era el más penoso de Europa. Al inicio de la democracia solo el 17% de los adultos tenía estudios equivalentes a secundaria. En estos momentos es el 64% de la población quien ha conseguido ese nivel.
Por si alguien argumenta que nos hemos ido demasiado lejos, la OCDE en el último informe aplaude el salto que se ha producido en la enseñanza entre los años 2000 y 2010 en los que se ha recortado la diferencia con el resto de los países de 11 a cuatro puntos en el nivel educativo del conjunto de la población. Si en estos años no se hubiese producido el auge del ladrillo, con la nefasta consecuencia de sacar de las aulas a miles de jóvenes, nuestro nivel estaría completamente equiparado a nuestro entorno.
El sistema educativo español, con todos sus defectos, es actualmente uno de los primeros del mundo en equidad y uno de los más potentes en facilitar la movilidad social. La mitad de los estudiantes españoles superan el nivel educativo de sus padres, en muchos casos en varios escalones y este es el mejor indicador de su éxito. En el caso de Andalucía, por aproximación, podemos estimar que más del 65% de los jóvenes superan educativamente a sus padres. Todo un motivo de orgullo y un ejemplo de superación, porque los déficits culturales tardan mucho tiempo en ser superados.
Por si no fuera suficiente, tenemos el mayor índice de escolarización infantil del mundo que dará sus frutos en el futuro, si es que no desaparece antes. Tenemos una población universitaria amplia, bien formada y con titulaciones apreciadas en el mundo entero. Resulta infame el desprestigio al que se quiere someter la comunidad universitaria y el recorte a sus estudios. Finalmente tenemos un núcleo de problemas en los estudios medios y en la recuperación de los estudiantes que abandonaron las aulas que deberíamos haber afrontado con decisión e imaginación.
Incluso en estos años de crisis, de malas noticias imparables, la educación se ha superado a sí misma, ha aumentado el éxito escolar casi diez puntos y ha rescatado miles de jóvenes para la formación y el futuro.
El complejo de inferioridad, la falta de compromiso y de proyecto educativo de la izquierda, en general, han paralizado las iniciativas de cambio y han defraudado a un profesorado convertido en rompeolas de todos los conflictos sociales. Ahora la derecha española ha cubierto este hueco con un proyecto educativo cuyo santo y seña es la religión, la segregación y la privatización. Por cierto que en España, estas tres palabras son una sinonimia casi perfecta.
Fuente: elpais.com

Rueda de Prensa de Gaspar Llamazares en Ávila. "El bipartidismo está tocado, pero no está hundido".


IU advierte que PP y PSOE quieren reformar la ley electoral para mantener "el bipartidismo"

Cayo Lara teme que los partidos mayoritarios intenten reformar la ley electoral para tratar de mantener "el chiringuito del bipartidismo", que según la mayoría de las encuestas está sufriendo el mayor desgaste de la historia reciente. El coordinador federal de IU ha advertido hoy en su intervención en el Consejo Político de la formación que "hay una ofensiva clarísima del PP porque preocupamos al poder económico y político. "No se van a quedar de brazos cruzados, están pensando en reformas electorales para mantener el chiringuito del bipartidismo. Trajes nuevos con políticas viejas", ha razonado. El líder de la formación cree que "hay que estar atentos a todos los movimientos que se están produciendo en este momento con el objetivo central de mantener la génesis de lo que ha significado el mantenimiento del sistema en este país desde la transición democrática: el bipartidismo".
Este intento, en su opinión, lleva al PP ha hilar una estrategia que "supone una ofensiva durísima" para "criminalizar los movimientos sociales, con violencia verbal, campañas de descrédito mediático, la suspensión de plenos el día 25 de abril porque la gente iba a manifestarse a las orillas del Congreso"."El PP manifiesta un interés inusitado porque los movimientos sociales se conviertan en partidos políticos y compitan", ha manifestado. "No quieren entender la importancia de la riqueza democrática del tejido social y sindical de un país. Solo entienden el voto cada cuatro años y no pueden entender que la sociedad democrática se articula por ricos tejidos sociales". En este contexto, Lara cree que, con vistas a las próximas citas electorales, "se va a agudizar la confrontación ideológica puesto que "hay mucho poder preocupado en bombardear la alternativa que puede surgir cada día más de esta fuerza política". "Prefieren la alternancia: no hay nada nuevo bajo el sol", ha agregado. Frente a esta situación, el líder de IU ha pedido a los suyos "ética, honestidad, transparencia, movilización, argumentos y alternativa".
Fuente: cadenaser.com

Vídeo Rescatado. Chobentú Aragonesista.


sábado, 25 de mayo de 2013

El Partido de la Izquierda Europea prepara su congreso de Madrid impulsando la lucha y la solidaridad

Reunión del Comité Ejecutivo del PIE en Sofía (Bulgaria)
La reunión del Comité Ejecutivo del Partido de la Izquierda Europea (PIE) en Sofía (Bulgaria), los días 20 y 21 de abril pasados, se ha celebrado con la convicción de que la solidaridad y la lucha de clases es la mejor forma de salir de la crisis. Por una parte, se invitó a los embajadores de Venezuela y Cuba para mostrar nuestra solidaridad con sus avances. Por otra, se dejó constancia del apoyo al partido de la Izquierda Búlgara en las próximas elecciones. Además se llevó a cabo un repaso de la situación política en los principales países europeos comprobando la suicida carrera emprendida por la Troika con sus ajustes y austeridades con casos concretos como Alemania, Portugal, Italia, Dinamarca, Francia, España, Finlandia, Chipre, Rumania, Grecia. Y, por último, se avanzó en la preparación del próximo Congreso del PIE en Madrid en sus cuatro vertientes, la de mejora y debate del Documento Político, la de Organización y Estatutos, la Programática y la de la propia celebración en Madrid con las condiciones sobre el sitio elegido.

En el desarrollo del Comité Ejecutivo se tocaron otros temas interesantes como la situación a la que se ha llegado por el rechazo del Parlamento Europeo a causa de los recortes en el propio presupuesto de la UE, inferior al 1% del PNB europeo en las perspectivas financieras 2014-2020 y que supone recortes en todas las partidas importantes, desde la PAC hasta los fondos de solidaridad o estructurales.

También se informó sobre el Congreso del Partido Comunista de Rusia (P. Marset e Yryo Hakanen), sobre el Foro Social Mundial, celebrado en Túnez (C Mendelsohn), sobre la visita de una delegación a Cuba y Venezuela (Maite Mola), sobre la importancia de la próxima Cumbre Europea Alternativa en Atenas para los días 7 y 8 de junio (N. Teodorokapoulos), y la presencia nuestra como PIE en las manifestaciones del 25 de abril en Portugal.

También se aprovechó la reunión en Sofía para informar y debatir sobre la situación política de las izquierdas en los diferentes países de la antigua Yugoslavia por parte de un compañero de la Fundación Rosa Luxemburgo en Belgrado, Boris Kanzleiter. Tras la guerra de Yugoslavia y su desmembramiento, el país que se presentaba como un caso de éxito, Eslovenia, ha fracasado y se sume ahora en la pobreza y desconcierto a causa de esas medidas impulsadas desde Europa. El común denominador es la corrupción y la debilidad de la izquierda transformadora.

Por último se abordó la cuestión de la celebración de la Universidad de Verano del PIE en Oporto (Portugal), del 3 al 7 de julio en colaboración con la Fundación de la Izquierda Europea Transform. Los principales temas a debatir serán: 
a) los servicios públicos, 
b) la evolución de los partidos de la izquierda en Europa, 
c) la Cumbre Alternativa Europea,  la política de empleo y el papel de los sindicatos europeos, 
d) la paz y la seguridad, 
e) América Latina y Europa, 
f) las políticas regionales y urbanas en Europa, 
g) el feminismo, 
h) la privatización del agua, 
i) las técnicas de comunicación política, 
j) el populismo y la extrema derecha, 
k) la cultura de los oprimidos, 
l) el papel del Banco Central Europeo en la crisis, 
m) la cultura hegemónica, 
n) las políticas medioambientales y el ecosocialismo, 
o) el transporte, 
p) las redes solidarias, 
q) la situación en Europa del Este,
r) los derechos de los LGTB, 
s) los movimientos estudiantiles en Europa, 
t) las luchas de la historia, 
u) las opciones estratégicas de la izquierda en Europa. 
Y además tres cenas de debate 
* con Maite Mola, Valter Pomar, un representante del PSUV de Venezuela, otro de Alianza País de Ecuador, Ignacio Ramonet;  la primera; 
* con Cayo Lara, Kattia Kipping (Die Linke) Vojtec Filip (PC de Bohemia Moravia), Jean Luc Melenchon,Catarina Martins (Bloco) la segunda; 
* y con Marisa Matias (Bloco) Walter Baier (Transform), Alexis Tsipras (Syriza) y Pierre Laurent la tercera.
Fuente: mundoobrero.es