lunes, 31 de marzo de 2014

Entrevista a Jose Miguel Nuin por Ander Goyoaga

Entrevista a Jose Miguel Nuin por Ander Goyoaga


"El PSN siempre falla en los momentos decisivos; si suma mayoría con UPN recuperarán el pacto"

El portavoz de I-E, José Miguel Nuin, denuncia el empecinamiento de Barcina en agotar sin apoyos la legislatura y reivindica superar lo que califica como "bipartidismo UPN-PSN" desde "la izquierda y el consenso interidentitario"

    
La multitudinaria respuesta que la ciudadanía dio el pasado sábado 22 a la Marcha por la Dignidad ha permanecido en la retina de José Miguel Nuin durante toda esta semana. Según dice, él no presenció ninguno de los episodios violentos con los que se ha buscado tapar una movilización "impresionante" por "masiva, plural y popular". De vuelta a la capital Navarra, el líder de Izquierda-Ezkerra ha visto esta semana cómo la presidenta Barcina ha terminado de cerrar la puerta al adelanto electoral, algo que le "sitúa fuera de lo que es el comportamiento normal en una democracia". Ante esta situación, Nuin señala, con la rotundidad que le caracteriza, que su grupo hará propuestas para que lo que resta de legislatura "no sea un año perdido", planteamientos encaminados a recuperar una banca pública para Navarra, impulsar una reforma fiscal progresiva o modificar la Ley del Vascuence.

La presidenta Barcina ha dicho que el caso Goicoechea se cerrará igual que el de las dietas de Can, que "no ha habido nada". Da la sensación de aquí nunca pasa nada.

-Lo que tenga que decir la justicia lo dirá en su momento y lo que hemos hecho ha sido actuar con transparencia e impulsar una investigación en el ámbito democrático que es el Parlamento. Ha habido unas actuaciones en las que la consejera se tenía que haber abstenido, atendiendo a la propia Ley de Gobierno, se ha incumplido la Ley Foral General Tributaria, se ha visto que existía un acta de inspección de 1,5 millones de euros en relación a la Universidad de Navarra que se intento frenar... Además, ha quedado acreditado que se pidieron una serie de datos de Can y no se sostienen las explicaciones de la presidenta, por lo que creemos de forma racional que ha habido un intento ilegítimo de acceso a esa información. En fin, ha habido una suma de elementos de gravedad.

Todo apunta a que esta vez tampoco se asumirán responsabilidades políticas.

-Muchos de los elementos que se han visto en la comisión de investigación, por sí mismos, habrían implicado dimisiones de manera inmediata en cualquier país europeo. En todo caso, nosotros queremos decir que la convocatoria de elecciones no tendría que venir solo por lo que se ha visto en la comisión de investigación. La crisis política en Navarra no nace el 11 de febrero con la declaración de Idoia Nieves en el Parlamento, nace con la ruptura del pacto de Gobierno entre UPN y el PSN. Cualquier gobernante democrático en la situación en la que está Barcina tiene dos opciones: recuperar una mayoría parlamentaria que sostenga su acción de gobierno o convocar unas elecciones. Esto sitúa al Gobierno de UPN y a la presidenta Barcina fuera de lo que es el comportamiento normal en una democracia

La consejera, en cambio, ha denunciado que se le ha sometido a escarnio público y que actuaría igual.
-Ella puede hacer la valoración política que quiera, pero nos parece obscena esa comparación que se ha hecho con las mujeres perseguidas por el Franquismo. En su día señalamos que debía haber dimitido y hoy nos reafirmamos en esa reflexión.

Sin elecciones hasta 2015 y atendiendo a la situación en la que queda el PSN tras el veto de Ferraz, ¿veahora más complicada la coincidencia con los socialistas y una cierta unidad de acción desde la izquierda?

--Yo creo que esa expresión de unidad de acción no describe la realidad de lo que está ocurriendo en el Parlamento. Hay un Gobierno en minoría y hay grupos como nosotros, Izquierda-Ezkerra, que lo que estamos haciendo es propuesta política y legislativa para avanzar en la defensa de las víctimas de la crisis y en la solución de los problemas que tiene la sociedad de Navarra. Y en eso podemos coincidir con Bildu, Aralar, Geroa Bai y con el PSN.

En todo caso, esa relación con los socialistas se ha complicado tras el veto de Ferraz.


-Más que complicarse lo que ha ocurrido es que se evidencia un escenario en el que el PSN falla siempre en el momento decisivo. Es una situación que se ha repetido en 1996, cuando tras descubrirse la cuenta en Suiza de Otano, en vez de nombrar a otro presidente, una gestora decide dar el Gobierno a UPN; en 2007, cuando el PSOE interviene para entregar el Gobierno a UPN pese a haber ya un programa de gobierno alternativo desde la izquierda; y también este año.

Con precedentes como los citados, ¿no sería mejor que las fuerzas que de verdad apuestan por el cambio descarten definitivamente al PSN como agente de cambio?

--Bueno, poner en valor a una opción política o descartarla es algo que hacen los ciudadanos con los votos, y eso es lo que nos harán a todos. Primero tienen que hablar las urnas y luego hay que atender al programa. Nosotros no somos quién para descartar ni al PSN, ni a nadie. También tenemos proyectos estratégicos muy diferentes con respecto a EH Bildu, aunque eso no impide acuerdos programáticos.

¿Tiene la sensación de que a corto y medio plazo el PSN volverá a la vía del pacto con UPN o cree que recuperará el discurso del cambio y lo llevará a efecto?

-De que el discurso de cara a las elecciones de 2015 será el del cambio no tengo ninguna duda, pero de que luego vayan a cumplir con ello tengo todas las dudas del mundo. Ahí están los precedentes de cómo falla en los momentos decisivos. De hecho, yo creo que si UPN y PSN suman 26 reeditarán el pacto; es muy cierta la posibilidad de que recuperen el bipartidismo si les dan los números. Pasar página del pacto entre UPN y el PSN va a requerir que la sociedad navarra no dé una posibilidad de mayoría que se articule en esa clave de suma entre UPN y PSN. De todas formas, estoy convencido de que la sociedad no les va a dar esa posibilidad.

De momento, UPN y PSN ya han coincidido en más de una votación de calado tras el veto de Ferraz...

-Sí, vemos que desde que se abortó la posibilidad de presentar una moción de censura, el PSN ha coincidido con UPN en iniciativas que pensábamos que eran muy importantes. En relación a la Iniciativa Legislativa Municipalpara la atención sanitaria en zonas rurales vimos como una inexplicable abstención del PSN impidió que se tramitase una propuesta que contaba con el respaldo de 170 ayuntamientos, muchos de ellos socialistas. Y hemos visto también como el PSN ha votado junto a la derecha en contra de un gravamen para que la banca, que está en el origen de la crisis, paga pocos impuestos y está superprotegida, contribuya más a la financiación de las políticas públicas.

Lo que es evidente es que no se puede gobernar desde la oposición, y menos con un Gobierno central que recurre sistemáticamente las leyes aprobados en Navarra. ¿Qué papel tiene UPN en ese marcaje al Parlamento?

-La sintonía entre UPN y PP es plena, hay una comunión y un entendimiento absoluto. Yolanda Barcina y el Partido Popular son lo mismo, lo que pasa es que Barcina es la presidenta de UPN, pero son como dos gotas de agua. No tenemos ninguna duda de que entre Yolanda Barcina y el PP se pactan estrategias, se toman acuerdos y se diseñan hojas de ruta. Tenemos la convicción de que toda esa polémica en torno al informe sobre el modelo D fue pactada entre la delegada del Gobierno, Carmen Alba, y la presidenta, igual que se acuerdan esos recursos al Constitucional, que hemos visto estos días con qué argumentos anula la Ley Antidesahucios.

¿Y qué se puede hacer desde la oposición para que 2014 no sea otro año perdido?

-Por supuesto, tenemos que seguir controlando la acción de gobierno y denunciando el austericidio, los recortes y las políticas neoliberales, que están extendiendo la pobreza y la crisis en Navarra. Desde I-E creemos que es fundamental seguir en la calle denunciando estas políticas y por supuesto vamos a seguir haciendo propuestaspara que no sea un año perdido.

¿En qué línea?

-En primer lugar, queremos recuperar una banca pública en Navarra. Es complicado porque hay que capitalizar una banca en un momento en el que lo público está siendo esquilmado de recursos. Sin embargo, ahí está el patrimonio de la Fundación Can y es algo que hay que trabajar seriamente porque, tras la desaparición de Can, sería un instrumento fundamental para financiar la economía navarra, a los autónomos, las pymes o los pequeños empresarios. Además, es importante impulsar una reforma fiscal progresiva pensada para financiar recursos y poder impulsar un plan de choque contra la pobreza, la desigualdad y el paro. Formaba parte de esta medida el impuesto a la banca, que podía haber aportado 50 millones de euros. Finalmente, queremos aportar nuestro granito de arena en favor de la pluralidad identitaria, cultural y lingüística en Navarra y vamos a proponer una modificación de la Ley del Vascuence.

¿Cuál sería el objetivo?

-Se trataría de modificar la Ley del Vascuence para que el modelo D se oferte en la educación pública también en la zona no vascófona, atendiendo a la demanda que se dé en cada pueblo. La propuesta se sitúa dentro de la centralidad y creemos que puede concitar un apoyo mayoritario. Define una de las cuestiones sobre las que hay que construir el consenso, que es el apoyo al euskera como una de las dos lenguas de Navarra. En eso también tenemos discrepancias con algunos nacionalistas, que conciben el euskera como la única lengua propia de Navarra; para nosotros lo son las dos.

En dos ocasiones ha citado esas discrepancias concretas con los partidos abertzales o vasquistas. ¿Teme que su habitual coincidencia en el voto con Geroa Bai o Bildu desdibuje su perfil?

-Coincidimos en muchas votaciones del día a día y no tenemos ningún temor en coincidir sobre lo concreto, sobre lo que sea la defensa de los servicios públicos, la justicia, la progresividad fiscal y lo que en general se da en llamar la agenda de la izquierda. También hay elementos en los que no coincidimos y no hay ningún problema, como es el caso de cuestiones estratégicas para Bildu en relación a la construcción nacional. Tampoco estamos de acuerdo en la visceralidad con la que desde los sindicatos nacionalistas se ataca a otros sindicatos como UGT y CCOO. Estamos comprometidos con pasar la página del bipartidismo en Navarra y hacerlo desde la izquierda y desde la pluralidad identitaria, el consenso interidentitario. A partir de ahí habrá que ver qué peso da la sociedad a cada opción y si se puede llegar a acuerdos desde esa premisa.

Hablan del consenso interidentitario y encuadran al resto de partidos a un lado y otro del debate identitario. Pero, ¿donde se sitúan ustedes?

-En Izquierda-Ezkerra hay gente que se siente vasca, que se siente española, que se siente navarra... La cuestión identitaria en la coalición es plural como lo es la sociedad navarra. A partir de ahí, hay que hablar de los símbolos, de la política lingüística... Nuestra opinión, es que el bipartidismo UPN-PSN se puede superar con diversas fórmulas, y a nosotros el escenario del frentismo identitario no nos gusta.

¿Aprecian que otros partidos comparten ese discurso de la necesidad de un consenso interidentitario?

-Lo apreciamos y vemos positivo que esos discursos avancen, queremos que sean hegemónicos, reconociendo la pluralidad y la diversidad lingüística, cultural e identitaria de la sociedad. Nos gustaría que toda la izquierda, sea nacionalista, federalista, vasquista o españolista, asumiera de entrada esta posición, ya que avanzaríamos mucho para llegar a acuerdos en lo social. Y también me gustaría que desde la derecha se asumiera ese principio.

¿Ha visto alguna encuesta posterior al veto de Ferraz?

-No, sé que se han hecho algunas, pero no he podido ver ninguna.

¿Y han hecho el cálculo de hasta qué punto les puede beneficiar la situación en la que queda el PSN tras el marzazo?

-Todos podemos hacer cálculos partidistas o mirando al corto plazo, en cualquier caso no nos parece que sea el aspecto fundamental. Nosotros estamos muy decepcionados porque los navarros no vayan a poder votar el 25 de mayo, eso significa prolongar la crisis política en Navarra con el daño que supone para la democracia y para la sociedad navarra.

¿Están preparados para recibir parte del voto descontento con el PSN?
-Los votantes del PSN supongo que harán una reflexión, como el conjunto de la sociedad, y valorarán la credibilidad que cada uno tiene. Por ejemplo, tendrán que valorar si es coherente que un partido que se define federal funcione con esa posición absolutamente centralista o cómo es posible que un partido que siempre falla en los momentos importantes sustancia constantemente sus fallos en que UPN mantenga el Gobierno.

Un eventual aumento del peso de I-E requerirá un cambio de rol, pasar de ser un partido minoritario a convertirse en un partido que, por ejemplo, aporte consejeros a un posible Gobierno alternativo a UPN. ¿Se ven en esa tesitura?
-No nos ponemos techo y aspiramos a tener apoyos mayoritarios en la sociedad navarra, los máximos posibles para ser influyentes y ser decisivos. ¿Para qué? Queremos llegar al poder para transformar la sociedad y hacerlo en un sentido de izquierdas, de lucha contra la desigualdad y la pobreza, y desde la pluralidad identitaria. Máxima ambición, así nos lo planteamos.

Una entrevista de Ander Goyoaga Fotografía Oskar Montero Extraída de Diario de Noticias.

Fuente: izquierda-ezkerra.org
Coalición Izquierda-Ezkerra: Izquierda Unida, Batzarre,
Plataforma Navarra por el Cambio y Los Verdes-Grupo Verde

viernes, 28 de marzo de 2014

Izquierda Plural critica que la defensora del pueblo no incida en su informe en los problemas de los ciudadanos

Caridad García. Diputada en el Congreso de GIP (Grupo Izquierda Plural)


Vicenç Navarro. La mayor (y más silenciada) causa del crecimiento de las desigualdades.

Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas.
 Universidad Pompeu Fabra,
y Profesor de Public Policy.
The Johns Hopkins University
Las desigualdades en la mayoría de países a los dos lados del Atlántico norte, Norteamérica y la Unión Europea, han crecido enormemente, alcanzando unos niveles nunca vistos desde principios del siglo pasado, cuando tuvo lugar la Gran Depresión. Este crecimiento ha sido particularmente acentuado en los países conocidos como PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y España), que se convierten en GIPSI cuando se añade Italia.
¿Por qué este crecimiento tan notable?
Existe ya toda una extensa bibliografía que intenta explicar este hecho. Una síntesis de las distintas razones que se han dado aparece en el discurso que el Premio Nobel de Economía, James Alexander Mirrlees, dio con motivo de su ingreso a la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, y que se publicó en La Vanguardiael 23 de marzo de 2014. Es un resumen de lo que constituye la sabiduría convencional en el conocimiento económico actual. El problema que conlleva y reproduce este conocimiento hegemónico es que ignora el contexto político, que condiciona y determina el conocimiento económico.
Por ejemplo, una de las explicaciones que se han dado con mayor frecuencia para explicar la disminución de los salarios (una de las mayores causas del crecimiento de las desigualdades) es la globalización económica, con la movilidad de capitales que se desplazan a países de bajos salarios para abaratar sus productos. Pero esta explicación ignora que los países escandinavos como Suecia o Noruega, por ejemplo, están entre los países más globalizados del mundo. Es decir, sumando sus exportaciones e importaciones se alcanzan los porcentajes del PIB  de los más altos existentes en el mundo. Debido a su pequeño tamaño, la economía de estos países está enormemente integrada y globalizada. Y, en cambio, sus salarios están entre los más elevados del mundo. Y ello se debe a que el mundo del trabajo y sus instrumentos políticos y sindicales son muy fuertes y han ejercido una fuerte influencia sobre sus Estados.
Estos datos muestran que no es la globalización económica en sí, sino la manera como se realiza tal globalización, la que determina el nivel salarial. En otras palabras, son las variables políticas (lo que se llama el contexto político) las que determinan el fenómeno  económico (y no a la inversa). Esta realidad constantemente es olvidada incluso por autores progresistas, como Christian Felber, que en su conocido libro La economía del bien común apenas toca el contexto político, reduciendo su libro a un tratado de ingeniería económica sin considerar las variables políticas que harían posible su realización.
Por qué los indicadores de desigualdad que se utilizan no nos sirven para entender la desigualdad
Esta ignorancia o desconocimiento del contexto político ha llevado al establecimiento de unas ciencias económicas que nos limitan en el entendimiento de las desigualdades. Comencemos por el estudio de los indicadores de desigualdad. El más común para medir las desigualdades de renta es el coeficiente de Gini, que intenta medir el nivel de desigualdades mediante un valor que va de 0 a 1. 0 quiere decir igualdad completa y 1 desigualdad total. En general, el Gini es más bajo en los países escandinavos que en los países PIGS o GIPSI.
Ahora bien, sin negar que este indicador pueda sernos útil, la realidad es que la información que nos proporciona es muy limitada, pues no nos señala por qué este nivel está donde está ni por qué varía. Para poder entender y, por lo tanto, medir mejor las desigualdades, hay que comenzar por entender de dónde proceden las rentas. Y las dos fuentes más importantes son la propiedad del capital, por un lado, y el mundo del trabajo, por otro. Es decir, la desigualdad en la distribución de las rentas depende primordialmente de la distribución de la propiedad del capital y de la distribución de las rentas del trabajo. La relación de poder entre las fuerzas del capital, por un lado, y las fuerzas del trabajo, por otro, es lo determinante en la distribución de las rentas en un país. La evidencia de que esto es así es abrumadora y, en cambio, el lector raramente lo leerá en los mayores medios de información.
En realidad, este hecho es una de las razones que explica la falta de atención (cuando no abierta hostilidad) que el tema de las desigualdades tiene dentro de lo que se llaman “ciencias económicas”. Como dijo hace unos años el Premio Nobel de Economía Robert Lucas (miembro del consejo científico de uno de los centros más importante y prestigiosos de investigación económica en España, la Barcelona Graduate School of Economics) “una de las tendencias perniciosas y dañinas en el conocimiento económico… en realidad, venenosa para tal conocimiento, es el estudio de temas de distribución” (Robert Lucas, “The Industrial Revolution: Past and Future”. Annual Report 2003 Federal Reserve Bank of Minneapolis, May 2004).
A los economistas próximos al capital les molesta que se investiguen las causas de las desigualdades pues la evidencia científica muestra que la principal causa de su crecimiento ha sido, precisamente, el enorme crecimiento de las rentas del capital a costa de las rentas del trabajo, hecho que es consecuencia del gran dominio de las instituciones políticas y mediáticas por parte del capital, dominio que ha diluido y violado el carácter democrático de las instituciones representativas de los países donde el crecimiento de las desigualdades ha tenido lugar (ver el excelente libroCapital in the Twenty-First Century, de Thomas Piketty, 2014).
Es más, el protagonismo del capital financiero (y muy en particular de la banca) dentro del capital, junto con el descenso de las rentas del trabajo, generador del descenso de la demanda, explica el comportamiento especulativo de ese capital, origen de la enorme crisis, tanto financiera como económica (y, por lo tanto, política), que estamos viviendo. El lector puede así entender por qué el Sr. Lucas y un gran número de economistas próximos al capital no quieren ni oír hablar de temas de desigualdades, porque, por poco que se mire, se ve claramente el origen de tanto sufrimiento que las clases populares están padeciendo, que no es otro que el enorme dominio que el capital tiene sobre las instituciones del Estado.
La concentración del capital
Permítanme que me extienda en estos puntos. Es bien sabido que la propiedad del capital está mucho más concentrada que la distribución de las rentas. Así, el 10% de la población en la mayoría de países de la OCDE (el club de países más ricos del mundo) tienen más del 50% de la propiedad del capital. En España, uno de los países con mayor concentración, tiene alrededor del 65% (tabla 7.2 en el libro de Piketty). Por otra parte, la mitad de la población en su conjunto no tiene ninguna propiedad: en realidad, está endeudada. De esta concentración se deriva que cuanto mayor es el porcentaje de las rentas que derivan del capital, mayor es la desigualdad en la distribución de las rentas. Es lo que solía decirse que cuanto mayor poder tiene la clase capitalista (término que ya no se utiliza por considerárselo “anticuado”), mayores son las desigualdades en un país.
Naturalmente que estas desigualdades entre el mundo del capital y el del trabajo no son las únicas que explican las desigualdades de renta en un país. Pero sí que son las más importantes. Les siguen las desigualdades dentro del mundo del trabajo, que se reflejan predominantemente en la extensión del abanico salarial. Pero incluso estas dependen de las fuerzas derivadas del capital. Cuanto mayor es el poder de la clase capitalista, mayor es la dispersión salarial, hecho que la economía convencional atribuye a su hincapié en estimular la eficiencia económica, aun cuando la evidencia científica muestra que no hay ninguna relación entre dispersión salarial y eficiencia económica. En realidad, algunas de las empresas más eficientes (como las cooperativas del grupo Mondragón) son las que tienen menor dispersión salarial. El objetivo de esta dispersión no es económico sino político: el de dividir y, por lo tanto, debilitar al mundo del trabajo.
Esta observación, por cierto, explica las limitaciones de aquellos autores que ciñen la definición del problema al 1% de la sociedad, eslogan generado por el movimiento Occupy Wall Street y que ha sido importado a España. El sistema económico se sostiene precisamente por la lealtad del siguiente 9% superior de renta, que deriva sus rentas del trabajo, pero cuyo poder y permanencia dependen de su servicio al 1%. Los grandes gurús mediáticos, por ejemplo, reciben salarios elevadísimos cuya cuantía no deriva de su competencia o eficiencia, sino de su función reproductora de los valores que favorecen los intereses del 1%.
En conclusión, las causas de las desigualdades son políticas y tienen que ver predominantemente con el grado de influencia política que los propietarios del capital tienen sobre los Estados. Cuanta mayor es su influencia, mayor es la desigualdad social. El hecho de que estas hayan crecido enormemente desde los años 80 se debe al cambio político realizado por el Presidente Reagan y la Sra. Thatcher –la revolución neoliberal–, que fue y es la victoria del capital sobre las fuerzas del trabajo, victoria que continúa debido a la incorporación de los partidos de centroizquierda gobernantes al esquema neoliberal promovido por el capital. Cada una de las políticas neoliberales (los recortes del gasto público y transferencias sociales, la desregulación del mercado de trabajo, el debilitamiento de los sindicatos, la descentralización e individualización de los convenios colectivos, la bajada de salarios y otras medidas) repercute en el beneficio del capital y su concentración a costa de las rentas del trabajo. Son políticas claramente de clase que no se definen con este término por considerarlo “anticuado”. Es precisamente resultado de la enorme influencia del capital que tal terminología se considere anticuada. Es predecible que los portavoces del capital así lo presenten, pero es suicida que los portavoces de las izquierdas, en teoría próximas a las clases populares, también consideren estos términos anticuados. Confunden antiguo con anticuado. La ley de gravedad es antigua pero no es anticuada. Si usted lo duda es fácil de comprobar: salte de un cuarto piso y lo verá. Y esto es lo que está ocurriendo con gran número de las izquierdas gobernantes en España y en Europa. Están cayendo del cuarto piso y todavía no se han dado cuenta del porqué. Le agradecería al lector que les enviara este artículo.
Fuente: publico.es

miércoles, 26 de marzo de 2014

Entrevista a Willy Meyer en "Buenos días Andalucía" (Canal Sur 21.03.2014)

Willy Meyer. Candidato nº1 de izquierda Unida a las Elecciones Europeas 2014.

Las once coincidencias de los papeles de Bárcenas que el PP no puede negar.

Varios informes de instituciones del Estado y testimonios de dirigentes del PP avalan la veracidad de la contabilidad paralela anotada por el extesorero durante más de 20 años
Algunas de las coincidencias entre las anotaciones del extesorero y otros documentos de la investigación llevaron al juez Ruz a investigar los 'papeles de Bárcenas' como una pieza separada por su vinculación con Gürtel
La Policía, Hacienda, la Fiscalía y el juez Pablo Ruz han hallado durante un año de investigación de la presunta caja B del Partido Popular varias evidencias que apuntan a la correlación entre las anotaciones de Luis Bárcenas y la contabilidad oficial del partido de Mariano Rajoy. Además, varios testimonios avalan la veracidad de los papeles elaborados por el extesorero y la documentación incautada a los cabecillas de la trama Gürtel también constata relaciones entre las contabilidades paralelas de la organización política y de la red corrupta.
1. Hacienda ha emitido un informe de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE) en el que apunta a la posible relación entre algunas salidas de dinero de la caja B del PP con ingresos en una cuenta bancaria de la esposa del extesorero, Rosalía Iglesias. El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz señala en una providencia "la indiciaria y potencial relación entre diversas partidas o anotaciones de salidas de efectivo reflejadas en los denominados papeles de Bárcenas, en los años 2004, 2005 y 2006 y algunos de los ingresos habidos en la cuenta de la entidad Caja Madrid que se señala es titularidad de Rosalía Iglesias Villar".
2. La "comparativa analítica" de los 'papeles de Bárcenas' y la información procedente de los bancos suizos en los que el exsenador poseía cuentas millonarias llevaron a Ruz a sugerir que las donaciones del PP acababan en Suiza. El magistrado señaló, en concreto, la "correlación" de dosingresos una cuenta de Bárcenas en el Dresdner Bank y dos registros de asientos de entrada en la supuesta caja B del PP. Así, el ingreso en Suiza de 30.050,61 euros el 31 de enero de 2001 podría coincidir con la entrada anotada ese mismo mes en los papeles de Bárcenas a nombre de "Ceciclio Sanch. (Aguas)", de FCC, por importe de cinco millones de pesetas. El otro indicio para el magistrado es la posible correlación entre el ingreso de 120.000 euros realizado el 30 de junio de 2003 en la misma cuenta y la anotación el 25 de junio en la contabilidad manuscrita de una entrada por esa misma cantidad a nombre de "M. Contreras".
Estos dos puntos alimentan la tesis que ha mantenido el PP de que Bárcenas se aprovechó de su puesto en la tesorería del partido para quedarse con el dinero que recibía de empresarios. Sin embargo, todos los demás indicios desbaratan esa teoría y apuntan a la existencia de una caja B con la que presuntamente funcionaba la organización y sus dirigentes.
3. El sucesor de Bárcenas en la gerencia de Génova 13 reconoció ante el juez que recibió los 12.000 euros en billetes de 500 que figuran a su nombre en los papeles de la supuesta contabilidad B del partido (uno de 6.000 euros en abril de 2007 y otro por el mismo importe en junio de 2008). "Yo veo que me pagan un dinero que no se declara. Entiendo que es dinero de los donativos que no declaran", dijo en la Audiencia Nacional.
4. Otro testimonio que dio validez a los pagos en B fue el del presidente del Senado, Pío García Escudero, que admitió que la anotación realizada a su nombre por el ingreso de un millón de pesetas en las arcas de la organización en 2001 era verídica. El dirigente popular explicó que formaba parte de la devolución de un préstamo de cuatro millones de pesetas que el PP le había dado para rehabilitar su vivienda tras un atentado. García Escudero aseguró que nunca pidió ni le dieron un recibí ni por el préstamo ni por las devoluciones porque "había una relación de confianza" y señaló que no lo declaró ante Hacienda porque no sabía que debía hacerlo.
5. El dirigentes del PP navarro Calixto Ayesa reconoció ser el perceptor de los 3,9 millones de pesetas que figuran en diversas anotaciones entre 1991 y 1992 a nombre de Jaime Ignacio del Burgo. Explicó que se trataba de una compensación por la obligatoriedad de abandonar su consulta mientras ocupaba un cargo público. Del Burgo implicó a José María Aznar en el régimen de sobresueldos en el PP al decir ante el juez que fue el expresidente el que autorizó el pago de 600.000 euros a Ayesa cuando entró en el Gobierno navarro.
6. El análisis de los documentos incautados durante el registro de la oficina del arquitecto Gonzalo Urquijo, encargado de la reforma de la sede del PP en la calle Génova, llevó a la Policía a afirmar que existía una "correlación directa" entre las facturas de Unifica y las anotaciones de pagos realizados a Urquijo. A partir de ese informe de la UDEF, Ruz señaló la presunta existencia en el partido que preside Mariano Rajoy de "una cierta corriente financiera de cobros y pagos continuaen el tiempo, al margen de la contabilidad remitida por el Partido Popular al Tribunal de Cuentas".
7. La Policía también avaló la información publicada en eldiario.es que apuntaba la coincidencia de las donaciones anotadas por Bárcenas recibidas por empresarios y la adjudicación de obras millonarias por administraciones gobernadas por el PP. El informe defendió que las donaciones de algunas empresas apuntadas por el extesorero Luis Bárcenas coinciden con "una concentración (de adjudicaciones) en un momento determinado".
8. Las donaciones anotadas por Bárcenas aparecen troceadas en la contabilidad oficial que el PP presentó ante el Tribunal de Cuentas, según El País. Los ingresos presuntamente realizados por los empresarios infringen la ley de financiación de partidos políticos porque algunas superaban el límite legal y porque las empresas tenían contratos con la Administración.
9. Los papeles de Bárcenas coinciden, además, con la contabilidad incautada a la red Gürtel. Los primeros recogen un ingreso de 21 millones de pesetas realizado por Pablo Crespo en mayo de 1999 que figura -coincidiendo en fecha y cantidad- con la documentación incautada en 2009 al número dos de Francisco Correa, que refleja un pago a la "sede nacional" en concepto de "pago deudas pendientes". Esta correlación es uno de los indicios en los que se basó el juez Pablo Ruz para quedarse con la investigación de la presunta contabilidad irregular del PP como una pieza separada del caso Gürtel.
10. Otra coincidencia que utilizó Ruz para asumir la instrucción del 'caso Bárcenas' fue la documentación del PP gallego relativa a las campañas electorales que se encontró en la casa del contable de la trama corrupta, José Luis Izquierdo. Para la Policía, la entrada de nueve millones de pesetas (54.000 euros) en octubre de 1999 procedentes de Alfonso García Pozuelo (Constructora Hispánica) era "compatible" con las anotaciones que hizo Bárcenas en 2000 por un importe de 12 millones de pesetas (72.000 euros).
11. La última "conexión" -en la que también se basó Ruz para iniciar la instrucción que ha puesto en el punto de mira las cuentas del PP- fue la entrega de 600.000 euros por parte García Pozuelo a la trama Gürtel y que se repartieron entre los partícipes, según la documentación intervenida, como "pago por una comisión por adjudicación de contrato". De ese dinero, 60.000 se los quedó el entonces presidente de Hispánica. Los papeles de Bárcenas recogen un ingreso por ese importe de manos del constructor tan solo una semana más tarde. 
Fuente: eldiario.es

Joan Josep Nuet: "De Suárez a las Marchas del 22M, el cambio imparable".

Joan Josep Nuet.
Diputado GIP (Grupo Izquierda Plural)
Dos acontecimientos históricos se han producido estos días a poca distancia el uno del otro, pero expresando dos realidades bien distintas que de forma divergente se alejan dibujando dos mundos, uno agotado que aún no ha desaparecido ni mucho menos y otro dando sus primeros balbuceantes y esperanzadores primeros pasos.
Ya he expresado mis condolencias por la muerte del expresidente Adolfo Suárez, pero me resisto a no opinar de lo que políticamente representa su figura y su época, lejos pues de acatar el cierre de filas o la lectura única que el sistema impone de la “modélica transición política” que se le otorga a el y a una serie de dirigentes influyentes, entre los cuales está el Rey, de la “milagrosa reconciliación nacional”.
No voy a cometer el error de minusvalorar la capacidad de una parte del régimen franquista para diseñar una reconversión democrática que permitiese al dictador morir en la cama y avanzar en una nueva democracia parlamentaria, sin memoria, donde los principales actores económicos, militares y eclesiásticos mantuviesen los principales resortes de poder en nuestro país.
Pero hay que reconocer desde los demócratas y desde la izquierda, como mínimo, que sin la oposición democrática antifranquista ese cambio no se hubiese dado o se hubiese dado con mayores signos de continuidad, aun.

Claro que la correlación de fuerzas del momento fue la que impuso la profundidad o no del cambio democrático, pero casi 39 años, después de la muerte del dictador Francisco Franco, nos permiten desarrollar con espíritu crítico un análisis de los factores que permitieron esa transmutación del franquismo y su capacidad de pervivencia no solo para influir sobre el desarrollo de los acontecimientos, sino, para convertirse aún hoy en base sociológica de una derecha española que pivota la actual crisis en base a postulados claramente de base totalitaria, el tipo de acumulación capitalista, la corrupción y el desprecio por la democracia y el centralismo.
El diseño de los pactos de la transición comportaron una derrota histórica de las fuerzas de cambio y una reconversión tranquila de las fuerzas franquistas que sin convertirse en derecha democrática y moderna de estilo centroeuropeo mantuvo los principales resortes de poder para poder recuperar su influencia cuando la coyuntura en España y, sobretodo, el cambio de tendencia mundial con la crisis de los 70 y el inicio a finales de esa década de la expansión del neoliberalismo, la reconectara con los postulados ideológicos mas extremos en América y Europa.
Las palancas para recuperar su hegemonía fueron aún los estertores de la guerra fría en clave OTAN y el nuevo modelo neoliberal de la CEE que se iba abriendo paso primero como única alternativa al bloque socialista y posteriormente como única lectura del “fin de la historia” que se convertía en el único orden mundial.
Por tanto los pactos de la transición estaban cargados de futuro, pero en el sentido de mantener las claves del poder en manos de esa derecha, y ejecutar una homologación a las democracias parlamentarias en el marco de la OTAN y la CEE, esa misma derecha tradicional, conservadora, ultra católica y militarista que se revolvió contra el Suárez Presidente y que diseñó el 23F, ante la voluntad de acometer cambios mas profundos, pero que usaron la UCD como un buen mecanismo de cambio lampedusiano.
Una de las claves de los pactos de la transición, con la Constitución de 1978 en el centro, es la posibilidad de su reinterpretación posterior en nuevas correlaciones de fuerzas con sus correspondientes hegemonías, ya que la derecha leyó con inteligencia la tendencia internacional anteriormente descrita y demostró gran capacidad de adaptación. Esa parte visionaria de Adolfo Suárez le distingue como persona inteligente que veía más allá que los sectores más reaccionarios de la derecha, pero que también construyó el entramado que finalmente relegaría a la izquierda política y a las fuerzas sociales de progreso a conseguir cuotas de gobierno pero no de poder real.
Evidentemente la resignación de los gobiernos del PSOE de Felipe González hicieron el resto para esa derrota histórica de la izquierda, ya que precisamente el legado de la visión de España de Suárez fue aplicado disciplinadamente por González y el PSOE, con una adaptación a las políticas atlantistas y neoliberales de la OTAN y la CEE, con sus correlatos posteriores de Maastrich y la UE.
En la Constitución todos los factores incorporados por la izquierda fueron inicialmente desarrollados en un Estado del Bienestar (en España llego solo al medioestar, trabajo, educación, salud, vivienda) de libertades políticas y sindicales, de propuestas de autogobierno para Cataluña y País Vasco, e incluso de declaraciones de Estado Social y de supeditación al interés general, pero no se administraron mecanismos de garantía política y jurídica para su cumplimiento y si que se hizo en cambio con la propiedad privada y la economía de mercado, el papel del ejército como garante de la unidad de España, la Monarquía o los privilegios de la jerarquía católica.
El Estado de las Autonomías como propuesta descentralizadora era positiva pero tenía una clara voluntad disuasoria y difuminadora de la realidad plurinacional del Estado y del empoderamiento de sus distintos pueblos, por ello al cabo del tiempo se fue convirtiendo (en esa estrategia conservadora relectora de unos acuerdos abiertos) en limitadora y encotilladora.
Por ello la muerte de Suárez viene a recordarnos la muerte política de los impulsos de la transición 35 años después de su despliegue. Un sistema político (bipartidismo de PSOE+PP+CiU+PNV, Ley Electoral y Democracia de baja intensidad sin Transparencia y Corrupción generalizada), un sistema económico (dominio económico de grupos oligárquicos que concentran cada vez mas acumulación y usan puertas giratorias en la política para afianzarla, que nos indujo a la crisis del 2008 y a sus aplicaciones de recortes y austeridad) y un sistema social (estado del medio estar y ante la crisis desposesión generalizada con perdida masiva de derechos y fractura social con precarización masiva).
Hoy todo ello no puede sostenerse, está en crisis profunda y solo la represión y el miedo que genera la precarización masiva han evitado hasta el momento la concentración y articulación mayoritaria y victoriosa de la alternativa.
Cuando hablamos de Ruptura Democrática nos referimos a eso, lo que no pudimos conseguir en 1978 intentarlo en 2014, ya que la única alternativa es la perpetuación de una crisis para la mayoría y la recuperación de beneficios para una cada vez más pequeña minoría.
Cuando hablamos de Proceso Constituyente nos referimos a eso, que la movilización y la participación política de la gente no sean amputadas o canalizadas por aparatos burocráticos en manos de oligarquías político-económicas.
Cuando hablamos de Nuevo País nos referimos a eso, una nueva República Federal Plurinacional con pueblos que voluntariamente definen un nuevo marco de convivencia entre ellos, vivir juntos por convicción e ilusión en una Democracia Social y Sostenible Avanzada.
Lo nuevo se expresó el 22M con las Marchas por la Dignidad, la historia de la movilización dentro de la crisis de 2008 tendrá como mínimo cuatro momentos, el 15M y lo que ha significado, las tres Huelgas Generales y Ciudadanas con su confluencia de clase trabajadora y luchas democráticas, la movilización por el Derecho Democrático a Decidir y su cuestionamiento del orden establecido de la segunda restauración borbónica y finalmente la confluencia de las mareas por la dignidad el 22M.
Si aprendemos a sumar, podemos vencer, siempre teniendo en cuenta que Gramsci nos recordó que en tiempos de cambio cuando está muriendo lo viejo y aún no nació del todo lo nuevo, aparecen monstruos. En Ceuta y en Colón sombras monstruosas nos recordaron que el sistema puede golpear y matar, pero somos una mayoría tan inmensa que algún día aprenderemos de verdad de nuestros errores y olvidos y ese día, estoy convencido, no puede estar tan lejos, después del 22M hay mas esperanza y el miedo de ellos puede notarse a larga distancia.

sábado, 22 de marzo de 2014

#22M. La Primavera de la Dignidad llega a Madrid en seis columnas.



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Marchas de la Dignidad 22M. Información de interés.

Columna NORTE: San Sebastián de los Reyes , Alcobendas, 11,30 h en C/Ginzo de Limia, 12h Plaza de Castilla, Plaza de las Palomas en Tetuán (comida), Glorieta de Cuatro Caminos, Glorieta de Quevedo, C/ San Bernardo, C/ Gran Vía, Callao , C/ Preciados, 14,30h Puerta el Sol, C/ Carretas, Plaza de Jacinto Benavente, C/ Atocha y Glorieta de Atocha
Columna NORDESTE: 10:00 h Plaza del Ayuntamiento de San Fdo de Henares, C/ Gonzalo de Córdoba, Avd de la Cañada, C/ Honduras, Rambla peatonal, Avd de la Constitución, Ayto de Coslada, C/ Begoña, Glorieta 1º de Mayo, Carretera Coslada-San Blas, Avd de Arcentales La Peineta, Hermanos García Noblejas, C/ Alcalá, C/ Alfonso XII y Glorieta de Atocha
Columna País Valencià- Región de Murcia: Rivas Vaciamadrid, Ensanche de Vallecas, Bulevar García Lorca (acto), Avda de la Albufera, Pedro Laborde – Plaza roja – (comida), Avda de la Albufera hasta Atocha
Columna de Andalucía: (Getafe) Plaza del Lazo, Avda. Federica Montseny, Carretera Villaverde, Avda. Real de Pinto, Alcocer, Cruce de Villaverde, Avda. Andalucía, Avda. Córdoba, Puente de Legazpi, Plaza de Legazpi, Paseo de las Delicias, Plaza Emperador Carlos
Columna SUROESTE: Carabanchel Alto (11 horas), Plaza de Oporto (12,30horas), Puerta de Toledo (13,30h), Atocha
Columna NOROESTE: Aravaca a las 12h. para dirigirse a Moncloa con el siguiente recorrido:Colegio Rosa de Luxemburgo (calle Bardegueral. Urbanización Rosa de Luxemburgo), se dirige por la Ronda del Tren hasta Ronda de Flores, Ronda de Flores – M500, M500 – Carretera de Castilla , Carretera de Castilla – Avda. de Séneca, Avda. de Séneca – Arco de La Victoria , Moncloa, Calle Princesa , Plza de España (parada hacia las 14/14,30 para comer: hay comida popular organizada por la RSP), Hacia las 15,45 se reanuda la marcha por Gran Vía hacia Cibeles, Llegada a Cibeles para incorporarse, con el resto de columnas, a la manifestación que sale de Atocha hasta Colon.

Fuente: FCSM


IMPORTANTE recomendaciones para los AUTOBUSES que se desplacen a Madrid el